La Farmacia Zigle ha sido cliente de El Futuro casí desde nuestro comienzo hace tres años. Nosotros aprendímos algo recientemente cuando estuvímos ahí. Esta es una empresa de la familia Zarrabal; conocímos al papá. Donaciano Zarrabal Melche, quién tiene una neveria y tienda de bocadillos en la mini-plaza junto a la farmacia, La Neveria Zigle. El tiene 3 hijas: Yolanda, Glenda y Leticia y un hijo, Ernesto. El nombre de la farmacia viene de el nombre del ellos:
Zarrabal
Yolanda
Glenda
Leticia
Ernesto
Yolanda administra la Farmacia. Glenda es química y Leticia es psicóloga. Glenda tiene tiene su oficina y laboratorio en la plaza. Este se encontraba cerrado la tarde que nosotros estuvímos ahí, por lo que no la conocímos. La farmacia estaba abierta, pero Yolanda no estaba disponible, lo que hicímos por lo tanto fué esperar una oportunidad para hablar con Silvia Torres, quién ahí trabaja. Nosotros le preguntamos si ella tenía algún parentesco con Romeo, nuestro traductor. Ella dijo nos dijo que no, pero que ella había estado en la escuela con él, ella fué de mucha ayuda para nosotros, nos mostro el lugar y nos respondió tantas preguntas como pudo.
La farmacia es espaciosa, los artículos se encuentran acomodados atractiva y convenientemente. Además de los cosméticos usuales y de no-prescripción, al frente se encuentra exhibidores de lentes, sombreros, sueras, calcetas y bolsas de mano. La sección de prescripción se encuentra en un cuarto detrás del mostrador. El Sr. Zarrabal nos contó que el negocio había iniciado en 1969 con un pequeño local y este se expandió gradualmente. En 1989 este fué remodelado y agrandado y en 1992 fué agregada La Plaza.
La plaza es muy atractiva. Esta pavimentada con ladrillo, y una sección central tiene bancas y mesas a la sombra de una ramada que divide a la farmacia de las tiendas. Además de la tienda de nieve se encuentra ahí Lupitas, un excelente lugar para comprar sábanas, toallas, cobertores y otros blancos. A la siguiente puerta se encuentra una tienda de lencería y detrás un consultorio donde 5 médicos practican medicina del oído, naríz y garganta. Al final se encuentra el laboratorio químico de Glenda. Las pequeñas plazas como esta le brindan caracter a la ciudad y hasta suelen proveer sorprendentes encuentros entre compradores emprendores.
