Construyendo Las Raíces de Goofy
por John y Margaret Fleming.
Goofy ha realizado muchas cosas durante su vida.
El vendió libros puerta por puerta, ha sido vendedor de zapatos, ha
manejado un carrito de las nieves, ha sido representante de una compañía aseguradora,
ha sido un telemercader. Finalmente el se ha cansado de trabajar para
otra gente y decidió que debía ascender hasta los bienes raíces. De esa manera el podría ser su propio patrón.
Le tomaron 90 horas de clases, requerídas en Arizona, pero no aprobó el exámen.
Qué hará a continuación?
Goofy ha ido a Puerto Peñasco ha pescar por años,
desde que era una pequeña aldea. En
sus más recientes viajes el se ha enterado de la expansión, lo nuevo en
construcción, los desarrollos de condominios, los muchos nuevos negocios.
El se dió cuenta que más y más ciudadanos Americanos compraban propiedad
en México. El también se enteró que
no era necesario contar con una licencia en bienes raíces hayá. Goofy tuvó una idea. Con su recientemente adquirida experiencia
en bienes raíces, el conjuntará una subdivisión hayá en Puerto Peñasco y venderá
los terrenos a otros Americanos. Entonces
el deberá traer a su cuñado Goofier, quién trabajó para un contratista, para
ir y construir las casas en los lotes. Goofier se encontraba excitado con la idea.
Debido a que Goofy ó Goofier no tenía dinero,
pero figuraron que lo podían obtener tomando depósitos de los lotes en su
subdivisión. Ahora a encontrar la
propiedad idónea.
En la próxima visita de Goofy a Puerto Peñasco,
el estaba en su bar favorito, "El Borracho," y después un número
de bebidas el comenzó a informar a todos los presentes acerca de su idea y
preguntar si ellos sabían de alguna buena
propiedad frente al mar disponible. Uno de los otros bebedores, Bozo,
dijó que el sabía de alguien que quizá tenía un terreno disponible. El le dijó a Goofy que esperara mientras el
iba a traerlo.
Cuando Bozo regresó con su amigo Sharky, Goofy
tenía una cuantas bebidas de más; él estaba dando de cabezasos, pero despertó
cuando Sharky le dijó que el era el propietario de un largo terreno frente
al mar a cerca de unas veinte millas a las afueras del pueblo. "La compré de un ejido," dijó Sharky.
"Esa es la manera de obtener una ganga en bienes raíces."
"Qué es un ejido?" preguntó Goofy.
"Es cómo una cooperativa," dijó Sharky.
La tierra les fué dada a un gran grupo de gente en forma clara y libre
y ellos pueden hacer cualquier cosa que ellos quieran con ésta.
Yo mismo esta planeando desarrollarlo pero recién me enteré de que
mi madre tiene cáncer, y yo tengo que regresar a casa para estar con ella.
Es una emergencia, así que estoy vendiendo mi propiedad por
$25,000. Todo
lo que yo tengo que hacer es firmar el título a usted--es cómo si le vendiéra
un carro."
Goofy no
esperó en ver la propiedad. El estaba
familiarizado con el área, y estaba seguro de que sería perfecta.
El pensó que él y Goofier podría conseguir un prestámo por $25,000
dlls. en sus tarjetas de crédito para asegurar esta transacción--que era un
robo veraderamente! El sabía de gente que estaba comprando lotes frente al
mar por $200,000 dlls. en otras subdivisiones.
El firmó un pedazo de papel que decía que el le debía la cantidad y
se lo dió a Sharky antes de ponerse de pie y caer al piso, donde el rápidamente
empezó a dormir.
Goofy finalmente se las ingenió para regresar
a Arizona. Cuando él y Goofier regresaron
con los $25,000 dólares que ellos habían obtenido prestados, ellos se lo dierón
a Sharky y recibieron una sola hoja de papel con algún texto en Español y
un mapa de la propiedad. "Que es esto?" preguntó Goofier.
"Es un título original," dijó Sharky.
"En México cualquiera que lo tenga es dueñó de la propiedad. Mira su firma aquí debajo. Es la de un representante del ejido quién me
lo firmó a mí y he acá mi firma también.
Yo estoy prácticamente cediéndolo. Yo nunca lo haría excepto por mi
pobre madre. Es todo suyo ahora, chicos.
Buena Suerte! Voy de regreso a Phoenix para tomar el avión
en Nueva York."
La esposa de Goofier, Blondie, trabajaba para
Alpha-Graphics, por lo que el mandó hacer algunos folletos describiéndo la
subdivisión, la cuál ellos llamarón Goofy Seaside Estates. El tomó el mapa que Sharky le había dado a
él y lo dividió en terrenos para construcción, una plaza comercial, un hotel,
y un campo de golf. Blondie tomó algunas
fotografías de casas de buen ver desde el internet y las incluyó en el folleto
como ejemplo de lo que podría ser construído.
Goofy preguntó al dueño de El Borracho si el podría usar una parte
de la esquina del bar para empezar a tomar depósitos y entregar publicidad,
yá que el no podría solventar el rentar una oficina.
Debido a que Goofy era tan buen cliente del bar, el dueño estuvo de
acuerdo.
Después de que Goofy y Goofier vinieran a Puerto
Peñasco casí cada fin de semana. Ellos
hicieron un gran mapa de Goofy Seaside Estates y lo colocarón en una de las
paredes de "El Borracho." Este
tenía las fotografías que Blondie había usado en el folleto engrandecidas
en la pared también. Ellos hablaban acerca de su proyecto a muchos
oídos curiosos y tuvieron la capacidad de persuadir a una cantidad de personas
a hacer depósitos.
Goofy y Goofier decideron para ir e inspeccionar
su propiedad. La carretera estaba
pavimentada en unas cuantas millas, pero pronto degeneraba en un rugoso carril
que cada vez se tornaba peor. Al principio
era rocoso, luego se volvía arena suelta. En su primer viaje, se ponchó una llanta en la sección rocosa, en
el segundo se atascaron en la arena. La
tercera vez era marea alta, y el camino se encontraba bajo 8 pulgadas de agua.
Ellos se sumerjierón hasta el diferencial y tuvierón que hacer señas
a un yate que pasaba para que diera aviso a Peñasco por una grúa.
"Nosotros tendremos que hacer algo con este
camino," dijó Goofier, aventando un bote vacío de cerveza al agua.
"Ni lo pienses, camarada," dijó Goofy.
"Pronto tendremos el dinero suficiente de los depósitos para
dragar una laguna y usaremos el fango para constuir una carretera."
"Quizá nosotros pudiéramos construir las
casas sobre postes y hacer que la gente venga a ellas en lanchas," dijó
Goofier.
"Esto me recuerda," dijó Goofy, "Yá
investigue el traer la electricidad hasta acá, y esto va a a costarnos más
de lo que pensamos."
"Bueno, nosotros tendríamos que vender algunos
otros lotes. Vamos a tratar de hacer
publicidad en Arizona. Las cosas han
estado un poquito lentas aquí últimamente."
Cuando ellos regresaron a Arizona, Goofy y Goofier
hizó anuncios en los periódicos de Phoenix y Tucson anunciando a Goofy Seaside
Estates. Ellos tuvierón varias llamadas
y tomaron depósitos en varios terrenos más. Ellos usarón el dinero para hacer un pago primero en una nueva Suburban.
"Esta será funcional para tomar clientes
a mirar la subdivisión," dijó Goofy.
"Y ni decir que será funcional para que nosotros
vayámos allá." dijó Goofier.
Un fin de semana Goofy y Goofier estaban sentados
en El Borracho con su mesa llena de folletos cuando recibierón a un visitante
del gobierno de la ciudad. El les
dijó, en perfecto Inglés, que la ciudad estaba investigando a las compañías
desarrolladoras en bienes raíces y que sería publicada una lista en los periódicos
locales de aquellas que cumplieran con todas las regulaciones.
"Ustedes han realizado yá algún estudio de
impacto ambiental?" él preguntó.
"Oh!" dijó Goofier.
"Estamos en ese proceso," dijó Goofy.
"Cuentan ustedes con un fideicomiso?"
preguntó el visitador.
"Bueno," dijó Goofy, "el hecho
es..."
"Que es un fideicomiso?" preguntó Goofier.
"El notario no les explicó eso a ustedes
cuando se encontraban formando la corporación?"
"Notario?" dijó Goofy.
"Corporación?" dijó Goofier.
"Nosotros no sabíamos que necesitabamos una
corporación Mexicana," dijó Goofy, "porque nosotros somos Americanos
vendiéndole a otros Americanos."
"Y nosotros estamos planeando el comprar
nuestros materiales de construcción en los Estados Unidos, "dijó Goofier.
"De esa manera nosotros podremos ahorrarnos mucho dinero." El le
hizó una seña al cantinero por otra cerveza.
"Pero su contador no les hizó ver cuanto
les costaría a usted importar estos materiales?"
"Bueno, todavía no tenemos un contador,"
dijó Goofy "Pero yo tomé un curso de contabilidad en la preparatoria,
y pienso que puedo recordar lo suficiente para hacerlo."
"Yo miró que ustedes están planeando construir
en una área que es propiedad del ejido Feliz. Los ejidatarios ya han realizado el procedimiento
de regularización su propiedad?"
"El qué?" preguntó Goofier.
"Ellos no pueden vender sus parcelas ha menos
que lo hayan turnado en una junta celebrada por la cooperativa donde se acuerde
dar legalidad a terrenos particulares," explicó el oficial. "Cada
miembro del ejido debe estar de acuerdo, y es un largo y tedioso procedimiento.
Podría ver el título que ustedes obtuvieron?"
"Seguro," dijó Goofy, "Pienso que
lo tengo en algún lugar. Nosotros
compramos la propiedad a un chico que se la compró al ejido. El nos dió el título original, por lo que debe
estar bien." El se abrió paso através
de un maltratado portafolio y eventualmente regresó con singular hoja de papel,
la cuál el extendió al oficial.
"Esto es lo que ellos le dierón?" preguntó
el oficial, atónito.
"Asi es," dijó Goofier, "Hay algún
problema con esto?"
"Yo no entiendo esto," dijó el oficial.
"Esto parece ser un aviso de llamada de junta del Ejido y las direcciones
para dar con el lugar. Yo no veo ninguna
cosa que parezca reguralización o título de propiedad."
"Usted nos está diciéndo que Sharky tomó
nuestro dinero y no nos entregó un título original?" preguntó Goofy. El usó un imprimible epitafio describiendo
la realción que Sharky tenía con su pobre y anciana madre.
"Ustedes no consultarón a un abogado para
ayudarles a realizar el reporte de su subdivisión? El podría habérles informado
que éste no era un título válido."
"Nosotros no creemos en los abogados,"
dijó Goofier. "Todo lo que hacen es tomar tu dinero y olvidarse de tí."
"De cualquier manera" dijó Goofier.
"Nosotros tenemos la tierra, y la posesión vale el 90% de la ley."
"Yo miró otro problema," dijó el oficial.
"Su plano muestra edificios construídos dentro de la Zona Federal
Marítima Terrestre. Ha usted aplicado por las concesiones requeridas?"
"Qué es federal? Que es zona?" preguntó
Goofier.
"Nosotros tenemos la solicitud en nuestro
escritorio," dijó Goofy. "Vamos a mandar esta mañana."
El investigador finalmente se marchó, dejándo
a Goofy y a Goofier viéndose el un al otro.
"Goofy Seaside Estates se va de picada,"
dijó Goofier.
"Será mejor que nosotros nos regresemos a
Arizona y vendamos algunos otros terrenos más" dijó Goofy. "Yo tengo
una sensación de que todas las cosas por las que preguntámos nos van a costar
mucho dinero."
Cuando Goofy y Goofier llegaron a casa, ellos
encontrarón una carta del gobierno del Departamento de Bienes Raíces de Arizona,
notificándoles que estaban cometiéndo una violación a la ley que prohibía
a ellos anunciar cualquier propiedad de bienes raíces de México en el Estado
de Arizona hasta no tener ellos un reporte de subdivisión emitido por el departamento.
Las faltas a la rectificación de ésta situación, decía la carta, podría
resultar en una investigación por la Oficina Oficial de Abogacía del Estado.
Al próximo dia, Goofy recibió una llamada de una
de las gentes que habían hecho un depósito en un terreno. Ella quería vender sus interéses, pero el agente
de bienes raíces con el que ella había hablado en Puerto Peñasco le había
dicho a ella que no contaba con una pieza de propiedad vendible. Ella preguntó por el regreso de su depósito.
Goofier le dijó a ella que le regresaría la llamada.
Al próximo dia él tuvó una llamada de otro cliente preguntándo también
por su reembolso. El colapso era cada vez mayor.
"Nosotros tenemos que conseguir un abogado
despúes de todo," dijó Goofy. "Recuerdas a aquel muchacho flaco
con el que estábamos hablándo en El Borracho el otro día? No dijó él que era
un abogado?"
"Sí, ya lo creo," dijó Goofier. "Sí
nosotros tenemos uno, es probablemente tan bueno como cualquiera. Vamos de
nuevo a la propiedad--en marea baja para que puedamos entrar. Luego tendremos que esperar hasta que llegue
la marea alta para ver desde donde podremos empezar a construir."
"Será mejor que llevemos 2 cartones de cerveza,"
dijó Goofy.
Para ese tiempo Goofy y Goofier manejaban la Suburban
y podían llegar hasta la propiedad sin mayor inconveniente. Cada quién saco una cerveza de la hielera y
caminaron playa abajo. La marea baja
era una larga desde donde ellos habían dejado su automovil. Ellos empezarón a discutir como revisar sus
planos. "Yo pienso que podremos
construir el hotel en esa duna . . ." comenzó a decir Goofy. "Espera
un minuto--quién es ese hombre que esta metiéndose en nuestra propiedad?"
El tiro su bote de cerveza vacío y se dirijió hacia donde el allanador. Goofier lo siguió.
"Levanten ese bote de cerveza, dijó el extraño.
"Me llama Zonk, y ustedes están ensuciando mi propiedad."
"Su propiedad?" dijerón Goofy y Goofier
al mismo tiempo.
"Así es. Yo tengo el título original aquí
mismo," dijó Zonk. El levantó
un papel para que ellos pudieran verlo.
"Hey Goofy," dijó Goofier, "No
luce exactamente como nuestro título?"