Construyendo una Casa en Puerto Peņasco

por John Fleming

Primer Dia:

Todo comenzó un Lunes a las 8:00 de la mañana. El material de Tridipanel y todas las herramientas necesarias, equipo y partes se encontraban yá en nuestro terreno. El viento soplaba la arena hasta nuestros dientes y oídos. Los 3 arquitectos de Tridipanel Juan, Sergio y Leopoldo se encontraban ahí. Los labios de Sergio se habían puesto cenízos. El solía preguntarme cuando se detendría el viento.

Los trabajadores comenzarón a llegar. Uno vestía 2 sueteres y un abrigo. Otro vestía dos abrigos y un sueter. Otro llevaba una máscara de esquiador en su cara.

Adela y Victor nuestros arquitectos llegaron. Victor traía guantes amarillos y frotaba sus manos. Ella estaba arropada con una gruesa bufanda alrededor de su cuello y llevaba una gorra de beisbol.

Repentinamente todos comenzarón a moverse. Los paneles de 4 x 8 pies comenzaron a levantarse y a colocarse sobre la plancha verticalmente, sobre la cimentación sobresaliente. Cada panel elaborado de espuma de núcleo de poliestireno con armazones externas de alambre de malla soldado.(ver ilustración). Un panel se erigió, este era sostenido por alambres aseguradores. Otro panel se levantó y estaba asegurado con alambres. Esto continúo hasta que todas las paredes interiores y exteriores fueron levantadas. La casa florecía en lo alto de la plancha. Los blancos paneles ondeaban en el viento, no tenía ventanas aún, era sólo un cajón cuadrado asentado ahí. El viento se volvía mas fuerte. Yo le pregunté a Sergio "Había usted sabido de una casa que hubíese sido soplada por el aire? -El sonrio y dijo -no.

Ahora el sitio se estaba entrando en calor con los cuerpos moviéndose a prisa y con la actividad. Nuestra pequeña casa de 600 pies cuadrados era rodeada por 5 arquitectos y 10 trabajadores. Además de otros asistentes que tomaban nota de lo que sucedía. Mi amigo Bud y yo fotografiabamos la actividad. todo ocurría rápidamente. La gente se movía velozmente. Había trozos de madera y corcho regado todo alrededor, pilas de arena, tablas, pedrejones, cajas y alambre estabilizador reafirmando la casa desde el suelo. Pero nadie se confundía ni tropezaba. Ellos se movían habilmente, con gracia y velocidad. El aire se había electrizado con la excitación. Yo escuche a alguien decir "Es la casita del Futuro".

Ahora los trabajadores procedían a unir los paneles, poniendo grapas con pistolas de aire comprimido y reforzando las juntas con abrazaderas. Las paredes inmediatamente vinieron a ser sólidas y rigídas. Mis miedos a su vez por estas se los llevó el viento. El trabajador con la máscara caminaba de sitio en sitio, sus ojos atizbaban desde los agujeros de su máscara de esquiador, observándolo todo, mientras que de vez en cuando decía algunas palabras. Aunque yo nunca miré su cara, diría que él era quién estaba detrás moviéndo la fuerte maquinaria de músculos. Mas tarde me enteré de que el era el jefe de la cuadrilla, Pedro Castro.

Sergio y Leopoldo, los asesores industriales de Mexicalí trabajaban a brazo partido con la gente, mostrando el cómo cortar los paneles, como marcarlos, como colocarlos. Ellos trabajaban tan duro como cualquiera que estuvíese ahí. También eran quiénes marcaban el paso. Victor estaba al final del edificio trabajando con los otros, levantando paneles, cuidando y participando en la construcción. Adela iva de un lugar a otro con su tabla de apuntes. Escribiendo notas y comentarios, asegurándose de no dejar escapar detalles. Nadie estaba ahí con las manos en los bolsillos a excepción de mí.

Al finalizar el primer dia todas las paredes estaban levantadas y aseguradas.

Segundo Dia:

El Martes, el viento seguía soplando. Se hablaba de hielo en los techos de las propiedades cercanas. Segio me preguntó de nuevo. -Cuando parará el viento? Yo le conteste que no sabía.

Mas de la mañana se ocupó en hacer refuerzos adicionales y en ajustar los paneles. Por la tarde algunos de los hombres estaban en el interior usando sierras de metal para hacer el corte de las ventanas y de las puertas. Los pequeños trozos de corcho volaban en el aire, pegándose en la ropa y el cabello de la gente. Parecía como el comienzo de una tormenta de nieve. Mientras las ventanas eran cortadas, la luz penetraba y el edificio venía a ser una casa ya no una caja, Repentinamente me dí cuenta de que no había fachada para la parte trasera. necesitabamos algo para ocultar el borde del techo y el aire acondicionado. Yo le pregunté a Sergio sí el podría hacer una como la del frente y el respondió que si. El dió instrucciones a los trabajadores para que hicieran una. Ellos aseguraron un panel en una posición y marcaron la línea de corte con pintura de spray, para despúes cortarlo con segueta. Cuando miré la línea azúl sobre el blanco panel, la casa comenzo a cobrar vida.

Al final del dia, dos de las paredes estaban ajustadas y reforzadas, y el techo estaba en su sitio, el cuál también estaba hecho de Tridipanel.

Tercer Dia:

En la mañana llegaron los electricistas y los plomeros. Ellos usaban sopletes para derretir el poliestireno y hacer los encogimientos necesarios para las pipas de plomería y los conductos eléctricos. Los conductos hechos de tubo de plástico negro estaban incrustados entre el poliuretano y la malla de metal de los paneles, llegando hasta cada una de las cajas eléctricas ya colocadas en el lugar. El alambre sería introducido a travéz de los conductos mas tarde.

Por la tarde el equipo tenía la estructura lista para inyectarle el concreto. El proceso utiliza un compresor de 5 caballos y una pistola especialmente diseñada (llamada "Shotcrete" ó disparadora de concreto) para disparar el concreto hacia las paredes, convirtiendo el alambre, el poliestireno y el concreto en una unidad de estructura monolítica. Es necesario hacer algo de los detallados a mano también. El primer revestimiento llevaba concreto hasta por encima del nível de la malla. Un segundo revestimiento extendía el concreto otra pulgada despues de ésta. El revestimiento final es el emplastado, dándose el acabado final con un palustre y procediendo a pintarse.

Al acabar el tercer dia, la estructura estaba lista para el acabado completo del tratamiento del concreto, y yo ya estaba listo para volver a casa y escribir este artículo. Me vine seguro de que dejaba todo en buenas manos.

Estos son los amigos que participaron en este esfuerzo:

Tridipanel, Consejeros.

Construcción

Albañilería:

Instalaciones:


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